El estallido de la burbuja inmobiliaria en nuestro país es uno de las grandes responsables de la situación de crisis económica en la que nos encontramos, y la que bien directa o indirectamente ha provocado que miles de españoles se hayan quedado sin trabajo.
Sin embargo la nuestra no es la única burbuja de la historia de la humanidad, que ha asistido atónita a momentos económicos que sólo pueden calificarse de extraños. Os mostramos un top 10 de las burbujas económicas más “originales” de la historia.
10. Tulipán manía
Aunque es difícil pensar en Holanda sin evocar sus enormes praderas de tulipanes, quizás no todos sepan que el origen de esta planta es turco. De hecho, no fue hasta 1593 cuando estas flores llegaron al viejo continente en un barco, esta vez sí, holandés.
Los holandeses apreciaron de inmediato la delicadeza y los colores vivos y sugerentes de la nueva especie, tanto es así que se cuenta que hacia 1636, algunas de las variedades más raras de tulipán podían costar más que una casa en Ámsterdam.
Holanda atravesó un periodo en el que, mientras la demanda de estas flores no paraba de crecer, la oferta se mantenía en niveles muy bajos ya que durante mucho tiempo, los únicos capaces de suministrar estas florres a los mercados eran compradores de bulbos que se hacían con un gran inventario que sólo eran capaces de reponer una vez cada cuatro años.
Esto llevo a una aunténtica inflación en el precio de la flor, cuyo precio sufría incrementos de hasta el 20% mensual. Como os podéis imaginar era imposible que esta situación se mantuviese durante demasiado tiempo y cuando pasó el boom los precios cayeron dramáticamente, perjudicando directamente a miles de personas que se habían empeñado con la esperanza de poder revender unos cuantos bulbos.
9. South Sea – la burbuja de los mares del sur
El origen del término burbuja (cuando se refiere a precios inflados) lo encontramos en el caso de la South Sea Company, una Joint-stock company que obtuvo los derechos de comercialización exclusivos con las colonias españolas en América en 1720, a cambio de financiar una gran parte de los gastos de guerra de su majestad.
Aprovechando la bonanza económica que se experimentaba en Reino Unido por aquella época, la empresa comenzó a divulgar rumores cada vez más extravagantes sobre el valor potencial de su comercio con América, lo cual acabó por derivar en una campaña de especulación pura y dura.
Tanto es así que las acciones de la compañía que empezaron valiendo 128 libras a principios de 1720, llegaron al astrónomico precio de 890 libras a principios de junio, generando un efecto “bola de nieve” que subió la cotización de las acciones hasta las 1.000 libras a principios de agosto. De repente, la tendencia cambió bruscamente (en parte por el estallido de otras burbujas en Ámsterdam y París) acelerándose sobremanera la caída de la cotización y llevando a la ruina a muchos de sus accionistas entre los que se encontraba Isaac Newton.
8. La burbuja del Rodio
El rodio es un metal de transición, muy poco abundante, perteneciente al grupo del platino. Se encuentra normalmente en las minas de platino y se emplea como catalizador en algunas de las aleaciones que se hacen con este metal.
Por extraño que suene (ya que no existe una aplicación tecnológica clara) en 2008 el mundo asistió a una verdadera burbuja del rodio. Y es que este elemento químico pasó de costar 500 dólares por onza a finales de 2006 nada menos que 9.500 dólares por la misma cantidad en julio de 2008, para caer hasta los 1.000 dólares en enero de 2009.
Todavía no existe una teoría que explique exactamente el por qué se produjo esta burbuja, aunque se especula que puede responder una combincación de exceso de demanda por parte de la industria automovilística de Estados Unidos, un momento extraño en el mercado de los metales raros y un buen componente de especulación en Wall Street.
7. La fiebre del ferrocarril o Railway Mania
La Railwaymania es otro fenómeno financiero puramente inglés. La fiebre por construir más kilómetros de ferrocarril comenzó a principios de 1840, experimentando su máximo esplendor en 1846 cuando el Gobierno autorizó la construcción de más de 15.000 nuevos kilómetros de vías férreas, de las cuales más de un tercio nunca se llegaron a construir.
A medida que el precio de las vías incrementaba, más dinero atraían las compañías encargadadas de realizar los nuevos trazados, atrayendo a miles de inversores, sobre todo de clase media, que aspiraban a hacerse un hueco en la nueva y floreciente revolución industrial.
Finalmente, y tal y como algunos habían predicho, el negocio del tren no resultó ser tan lucrativo como se esperaba, el sistema colapsó y miles de familias humildes perdieron todos sus ahorros.
6. La burbuja inmobiliaria de Rumanía
Rumanía, uno de los países más pobres de Europa es en cambio uno de los que ofrece los precios inmobilarios más altos del mundo con respecto a la renta per cápita de sus habitantes.
De una forma ciertamente espectacular el precio de los apartamentos en este país creció más de un 1000% entre 2002 y 2007, llevando el precio de un apartamento en Bucarest a la misma altura de los de París o Londres.
Los factores que contribuyeron a este boom inmobiliario fueron un fuerte crecimiento del sector financiero del país, grandes remesas de dinero provenientes de rumanos que habían ido a trabajar al extranjero, un parqué de viviendas escaso y un lavado masivo de dinero negro una vez que el Gobierno aprobó nuevas medidas para luchar contra la corrupción. Continue reading…