Tener un blog para tu negocio es una herramienta clave para que te encuentren, conozcan los productos y servicios que ofreces y además, tu público acceda a información valiosa e interesante en torno a su sector.

Nunca es tarde para que tu pequeño negocio comience su andadura en el ámbito del blogging. No importa que pertenezcas al ámbito jurídico, gestiones una tienda de juguetes para animales, tengas un negocio de vinilos de segunda mano o te hayas lanzado al diseño de páginas web. En absolutamente todos los sectores y ámbitos del mercado, tener un blog es clave para que los clientes te encuentren a través de Google con una estrategia SEO y además, puedas aportar tu opinión especializada sobre tu sector.

Por supuesto, un blog no debe ser un espacio elegido al azar en el que publiques contenido elegido al azar de manera descontinua, sino una herramienta profesional que debe responder a un diseño premeditado, artículos bien estructurados y originales y un buen calendario de contenidos. Para que el blog de una pequeña empresa triunfe, es ideal que en él se den cita publicaciones de carácter personal y local, piezas más publicitarias y contenido educativo interesante.

Si estás a punto de lanzarte a la piscina, toma nota de estas cinco claves para que comenzar a escribir en tu blog corporativo sea una experiencia enriquecedora, efectiva para tus ventas y útil a nivel de SEO.

web

5 claves para redactar el blog de una pequeña empresa

  1. Utiliza una voz propia y personal, en primera persona: La humanización de los contenidos y la cercanía genera cercanía en los clientes, posee un tono más ameno y tiene un formato más atractivo que el lenguaje neutro, despersonalizado y comercial. Ponte cómodo, habla de lo que sabes, aporta tu punto de vista sobre tu industria o tu negocio. ¿Qué necesidades detectas? ¿Qué consejos puedes dar? Anota tus ideas y reflexiona acerca de los contenidos de valor que eres capaz de generar.
  2. Tu blog debe tener un diseño limpio y fácil de usar: La usabilidad es fundamental para que los usuarios encuentren lo que están buscando y sobre todo, puedan compartir aquellos post que les resulten interesantes en sus cuentas en redes sociales. Por ello, incluye los botones a estos canales en lugares estratégicos como el footer o pie de página, la esquina superior izquierda o derecha y el final de los artículos.
  3. Referencia lo que escribes con fuentes de calidad: ¿De dónde extraes la información? Respalda y completa tu opinión con hipervínculos de otras webs, vídeos, documentos técnicos, artículos e investigaciones. Así, tus lectores potenciales podrán ampliar información y conocer tus vías de inspiración. Además, los enlaces tanto externos como internos, son fundamentales para el posicionamiento SEO.
  4. Actualiza con regularidad: La frecuencia de las publicaciones es un punto clave, ya que no hay nada peor que permitir que un blog se estanque, se deteriore y finalmente muera, como le sucede a una gran cantidad de sites en la red. Si tu web muestra signos de abandono y no proporciona contenido fresco y atractivo, los clientes se decantarán por otos competidores. No basta con escribir mucho, sino que es preciso hacerlo bien. La mala gramática y los errores ortográficos son imperdonables. Además, debes cuidar la calidad de las imágenes, incluir subtítulos y no saturar al lector con párrafos demasiado densos o extensos.
  5. Incluye una llamada a la acción al final del contenido: ¿Qué quieres lograr con tu blog en particular? ¿Que los clientes acudan a tu tienda, te pidan presupuesto para su proyecto, se suscriban a tu newsletter, que te sigan en redes sociales? En el botón de call-to-action puedes incluir algún cupón descuento para animar a los seguidores del blog a visitar la sede física de tu negocio.

Vía | Business