Antes de nada, vamos a ponernos en situación. Si no has leído aún éste post sobre video marketing, mejor empieza por ahí:

Lo que te estás perdiendo si no usas el vídeo marketing en tu blog

Una vez superada esa parte, llega el momento de pasar a la acción. Pensar en qué, para quién y cómo vamos a hacer con nuestra estrategia de video marketing.

No es fácil, pero es muy divertido

¿Cual es tu objetivo?

Cuando me siento a definir una estrategia de video marketing con un cliente, la primera pregunta que le hago siempre es: “¿Por qué hacemos esto?” Porque por mucho que vayas a optar por crear y editar tus propios vídeos, no hay que perder de vista que:

  • Vamos a emplear mucho tiempo, lo cual es dinero.
  • Vamos a invertir en equipo. Poco, pero algo hay que rascarse el bolsillo.
  • Vamos a poner mucho esfuerzo, porque al fin y al cabo se trata de nuestro blog y queremos que el vídeo esté a la altura.

Nos encontramos ante el objetivo de este post: que lo que hagas lo hagas bien, y eso implica que, si tienes que gastar dinero, que sea en algo que realmente te sirva. Y si tienes que estar varias horas delante del editor de vídeo, que sea haciendo algo productivo.

¿A qué público te diriges?

La respuesta a esta pregunta define todo lo que va a venir después. No es lo mismo crear vídeos para acercar usuarios jóvenes a mi lead magnet, que hacerlo para aquellos que ya tienen un negocio funcionando, o que se encuentran buscando información sobre vacaciones familiares.

Entonces, lo primero de todo será pensar precisamente en eso, en la persona a la que quiero atraer o seducir con el vídeo.

Como siempre, hablamos de ponerle cara, nombre y contexto a esa persona a la que dirigimos nuestra campaña de video marketing:

  • ¿Cómo se llama?
  • ¿Cual es su edad?
  • ¿Está casada o soltera?
  • ¿Tiene hijos?
  • ¿Cuánto tiempo tiene para ver vídeos en redes sociales?
  • ¿Qué momento del día dedica a ello? ¿Es un momento relajado o dentro de su jornada de trabajo?
  • ¿Cuál es su problema?
  • En base a ese problema, ¿qué tipo de vídeos busca en internet?

¿De qué manera influye eso en tu estrategia?

La respuesta a esa última pregunta nos dará ya una primera estrategia: en base a esas palabras (que nosotros transformaremos en frases), tendremos los primeros vídeos que debemos crear.

Por ejemplo, si nuestro target es Juan, un Zaragozano que acaba de ser padre y que desde hace poco trabaja en el sector del diseño como freelance, pensaremos en un determinado tipo de vídeos, ya que posiblemente Juan quiera lanzar su propia marca y empezar a ganar clientes. Posiblemente Juan se esté formando y dedique tiempo a ver vídeos sobre el tema en Youtube, como éstos:

  • “Cómo ofrecer servicios de diseño on-line”.
  • “Ventajas de trabajar desde casa”.
  • “10 cosas que debes saber si te dedicas al diseño”.

Al fin y al cabo son las mismas ideas que podemos usar para nuestro blog, pero llevadas al sector del vídeo. La ventaja es que si Juan usa el vídeo, conseguirá además conectar de una manera más personal con su audiencia.

¿Tienes claros los canales que vas a usar?

Otra cosa sería que, por ejemplo, nuestro objetivo fuese un perfil más joven de usuario. Por ejemplo, si nuestro sector es de moda para ese perfil, en cuyo caso deberemos definir no sólo el tono, sino también la red social en la que nos vamos a mover.

Como me dijeron hace un tiempo: “Tu canal es donde metes un euro y salen dos”.

Dicho de otra forma, básicamente nuestro canal será aquel donde esté la gente a la que nos queremos dirigir. Puede que estemos hablando de una red minoritaria, pero ello no implica que no vaya a ser útil.

¿Dónde queremos estar: en una fiesta con miles de personas… o en una en la que somos pocos pero hay más interés en mi producto?

Hablemos ahora de algunos -no todos- los canales de comunicación ideales para el video marketing. No pensemos que son los únicos (nada más lejos) pero, desde luego, son los que no podemos esquivar.

1. Youtube

Usar Youtube es siempre útil e interesante. Nos permite posicionar nuestro blog, mejorar la permanencia en los posts donde incluyamos nuestros vídeos (o de otros canales, que tampoco es malo) y, además, nos permite recibir mucho feedback.

Pero no nos quedemos solo en este canal. Muchos usuarios se frenan ante la idea de que lo que van a subir a su canal va a tener un carácter oficial, corporativo y definitivo. Y, aunque no sea del todo falso, tampoco hay que darle tanta importancia. Si queremos subir otro tipo de contenidos “más livianos”, podemos valernos de otras redes.

2. Facebook & Facebook Live

Desde que Facebook incluyó, hace algún tiempo ya, la inclusión de vídeo nativo, se convirtió en uno de los contenidos favoritos de la red social de Mark Zuckerberg. De repente, los vídeos subidos directamente a Facebook ganaban muchísima visibilidad, mientras que los que eran compartido desde Youtube pasaban casi desapercibidos.

Después llegaron las emisiones en directo y pasó tres cuartas partes de lo mismo. De repente no sólo teníamos la posibilidad de subir un vídeo, sino que, además, podíamos hacerlo directamente desde nuestras cámaras, recibiendo feedback en tiempo real.

Había llegado el streaming a Facebook.

Facebook Live es tendencia desde el año pasado y, ahora mismo, contenido obligatorio.

3. Snapchat

Es la red social de moda en 2016, de la que todo el mundo ha hablado (y ha querido hablar), donde se han encontrado usuarios y marcas a medio metro de distancia: lo que daba nuestro brazo.

Snapchat introdujo un formato en el entorno de social media que después muchos copiarían, sobre todo Facebook (el cual no pudo comprar en su momento la red social del fantasmita): los contenidos efímeros.

Si hay un lugar donde soltarse la melena y ponerse cómodo ese es Snapchat. Ahí vamos a poder comentar lo que estamos haciendo en todo momento. Si llueve fuera, si nos quedamos trabajando hasta tarde o si vamos a lanzar un nuevo post. Cualquier cosa que nos gustaría contarle a un amigo, pero que tampoco tiene porqué ser un mensaje oficial.

4. Instagram & Instagram Stories

Dentro de Instagram encontramos la posibilidad de introducir hasta 10 vídeos gracias a la reciente incorporación de ‘álbumes’. Esto nos brinda la posibilidad de crear una serie de vídeos que consigan enganchar al usuario durante un tiempo suficientemente prolongado, como para transmitirle una idea con calado.

Pero no nos engañemos, de momento el vídeo en Instagram sigue siendo “la hermana fea”, ya que ésta es una red social que se creó por y para la fotografía, aunque se haya convertido en otra cosa.

También tenemos Instagram Stories y Instagram Live, ambos intentos de Facebook de convertir a esta App en la navaja suiza de las redes sociales. En el caso de las historias, puedes aplicar lo visto en Snapchat, al fin y al cabo es una copia descarada.

5. Periscope/Twitter live

Si antes hablábamos de redes que nos permitían conectar con otros usuarios en tiempo real, es obligatorio nombrar a aquella red social que nos trajo ese formato, y en este caso hablamos de Periscope, o su versión Twitter Live.

¿Cómo aprovechar el mundo de las emisiones en directo?

Sin duda, el tener a la gente al otro lado de la pantalla (figuradamente) hace que la tasa de conversión sea mucho más alta.

¿Qué te parece una sesión semanal de preguntas y respuestas con tus seguidores?

No sólo generarás más confianza sino que, además, podrás tomarle el pulso a sus verdaderas necesidades, lo que hará tus contenidos más certeros.

¿Youtube o Vimeo?

Ésa es una pregunta que me lanzan a menudo. Y la respuesta es sencilla; de hecho, hace alusión a lo que se ha comentado en este mismo post: depende directamente de la audiencia a la que te dirijas.
Mientras que en Youtube está absolutamente todo el mundo, con la cantidad de ruido y material desechable que ello implica, en Vimeo tenemos una audiencia mucho menor, pero que cuida la imagen por encima de todo:

  • Productores audiovisuales.
  • Vídeo artistas.
  • Videógrafos.
  • Creativos en general.

Esto hace que el ambiente sea totalmente distinto. Pero entonces, ¿cuándo debo usar Youtube y cuando Vimeo? Muy sencillo:

  1. Usaré Youtube cuando mi estrategia esté enfocada a la captación de tráfico y posicionamiento. Por ejemplo, porque mi sector tiene mucha competencia y debo pelear por ciertas palabras clave.
  2. Usaré Vimeo si, por el contrario, lo que quiero es exponer mi trabajo porque forma parte crucial de mi negocio.

Exponer mi trabajo o captar tráfico será, por tanto, lo que defina si hago videomarketing en Youtube o en Vimeo.

Produce tu primer vídeo sin salir de tu equipo

Invertir dinero a menudo parece ser lo que más nos cuesta, y eso que hablamos de nuestro negocio.
Preferimos invertir nuestro tiempo.

Y no lo juzgo, todos hemos empezado así, pero invertir presupuesto en equipos de grabación para tus vídeos no te quitará la inversión que vas a hacer en tiempo. Y esa es muchísimo más grande, porque no se recupera. Así que hagamos que merezca la pena.

Ahora quiero enseñarte cómo hacer vídeos sin levantarte de la silla.

Cómo hacer un vídeo directamente en Youtube desde cero

Una historia que cuento a menudo es la de un amigo que me dijo que él estaba tranquilo porque “no necesitaba estar en Youtube”. Acto seguido le invité a teclear su nombre en el famoso portal de vídeos y adivina quién apareció…

Efectivamente: su competencia.

Por eso, querido amigo, querida amiga, debes empezar hoy con el vídeo para tu blog o marca. Porque si no lo haces tú, Google se encargará de enviarle parte de tu tráfico a tu competencia directa.

Porque Google es muy listo y sabe relacionar las temáticas y los blogs que escriben o crean vídeo sobre ellas.

1. Sucesión de fotos

Esto lo puedes hacer ahora mismo. Entra en tu canal de Youtube, si no lo tienes yo te ayudo a crearlo desde cero y una vez estés dentro sube un puñado de fotos para crear una presentación. Youtube pondrá los efectos y hasta la música, así que no tienes excusa.

¿Será el mejor vídeo que hayas hecho? No. Pero si lo haces bien, al menos aparecerás en los resultados de vídeo cuando alguien teclee tu nombre o el de tu blog. Solo por eso merece la pena, ¿o no?

2. Vídeo en directo

Antes comentábamos lo bueno que es crear vídeos en directo para nuestro blog o marca. Nada tiene que desmerecer un canal de Youtube que no tenga más que vídeos creados en directo.

Desde ya puedes crear tu canal de youtube, Periscope, Twitter o Instagram y empezar a crear contenido. Simplemente enciende la cámara y comparte tus conocimientos. Eso es lo que yo llamo empezar con buen pie (pero, por favor, asegúrate de tener buena luz y de hablar en un entorno libre de ruidos).

Programas y webs para hacer vídeos online

Afortunadamente, son muchos los sitios y plataformas que nos permiten crear un vídeo sin apenas recursos o conocimientos. En este caso hablo de esas webs que cuentan con un sistema donde podemos seleccionar imágenes, animaciones, textos y música para crear vídeos originales desde cero.

Ten cuidado: enganchan. Te muestro las siguientes:

1. Videolean

Videolean es, sin duda, la mejor opción. Y no es porque David Macías, su CEO, sea amigo mío, sino porque precisamente lo conocí gracias a su gran trabajo. Dentro de su plataforma vas a encontrar todo lo necesario para crear vídeos que realmente funcionan en redes, y sus números no mienten.

2. Powtoon

Una alternativa que he usado mucho y que me resulta tremendamente divertida es Powtoon. En este software, 100% on-line, vamos a encontrar cientos de personajes, objetos, situaciones… para crear nuestra propia historia en vídeo. Sólo tendremos la pega de que su versión gratuita no permite descargar en HD ni quitar su logotipo.

Screencast y tutoriales

“Si la voz te enamora, no te pases por la emisora”. Bromas aparte, si no quieres mostrarte a cámara (cosa que te recomiendo) tienes muchas opciones, y la primera que te va a venir a la cabeza es realizar vídeos de screencast.

Esta técnica se basa en capturar la pantalla de nuestro equipo mientras vamos explicando lo que hacemos como, por ejemplo, manejar un programa determinado, una configuración de software, o cualquier cosa que te apetezca compartir.

Produce tu propio vídeo: si tienes móvil tienes equipo

Ya no hay excusas para no introducir el vídeo en tu estrategia de marketing. De verdad que no las hay. Ni vergüenza, ni presupuesto, ni conocimientos técnicos o tiempo. Puedes hacer vídeos aquí y ahora.

Precisamente de eso va este nuevo punto, de cómo realizar vídeos con los mínimos recursos. Y estoy seguro de que lo tienes ahora mismo en el bolsillo, en la mesa o incluso lo tienes en la mano mientras lees este post. Estoy hablando de tu teléfono móvil.

Por qué hacer tu vídeo con tu propio teléfono

La principal y primera ventaja es la inmediatez. Yo vengo del mundo del audiovisual, donde hemos peleado años y años con cámaras, magnetoscopios y formatos varios.

Hasta que conseguías tener el vídeo dentro del editor en tu equipo, podía pasar cualquier cosa. Ahora sabemos que vamos a grabar en buena calidad, de manera estable y que, además, no habrá problema para compartirlo.

Entonces, ¿qué es lo que nos frena? Seguramente sea una barrera psicológica, como “que no sé qué decir”o el miedo “a que quede cutre”. Ambas son excusas que debemos dejar atrás cuanto antes.

Consejos para una grabación óptima que saque lo mejor de ti

Que nuestro teléfono grabe vídeos en 4K o en slow motion no es sinónimo de que lo que vayamos a hacer sea correcto técnicamente. Deberemos ponernos -al menos un poco- en el papel de un director de cine y camarógrafo, para conseguir sacarle el máximo partido.

¿Cuales son esas pautas básicas que debemos respetar a toda costa?

1. Vídeo en horizontal

Si no estamos publicando en Instagram Stories o Snapchat no tendrá sentido grabar en vertical. Esta fea costumbre viene del uso que habitualmente le damos al teléfono: en vertical para leer textos y deslizar scroll con una mano. Pero a la hora de compartir ese vídeo improvisado en redes aparecerán las famosas barrazas negras a ambos lados del vídeo que -en ese caso sí- nos dejarán como unos inexpertos.

Haznos un favor a todos: acostúmbrate a girar 90º tu teléfono antes de grabar vídeo.

2. Busca el mejor encuadre

En el momento en el que te sitúas delante de una cámara, ya sea de tu teléfono o de cualquier dispositivo movil, estás ubicando la posición de aquella persona que va a ver su vídeo. Imagina que es la cara de ese usuario. Puede estar arriba, abajo, o incluso inclinado… y todo influye.

A la altura de los ojos. Es lo mejor, para transmitir igualdad.

Si lo colocamos en una línea superior a nuestros ojos nos estaremos situando en inferioridad con respecto al interlocutor virtual, lo cual no nos favorece. Por el contrario, si lo situamos debajo lo que conseguiremos es que sea esa persona la que se sienta en inferioridad, lo cual rara vez nos interesará.

3. Atrapa el mejor sonido

Tu vídeo será tan bueno como lo sea su audio. Eso es todo lo que debes saber hoy sobre vídeo marketing. Puedes esforzarte mucho o muchísimo en una idea genial, una cámara último modelo y un escenario único, pero si tu audio no vale nada… no valdrá nada tu vídeo.

Grabar una buena toma de audio te hace la vida mejor, te lo digo yo. Y para ello no debes invertir en un micrófono exageradamente caro, pero sí tener un poco de cuidado:

  • Puedes grabar con el manos libres del teléfono para poder alejar el vídeo pero no el audio.
  • Aprovecha espacios con ropa, muebles o libros para grabar tu locución o podcast en un entorno “seco” (libre de rever).
  • Espera a momentos en los que no haya ruidos ni en tu casa u oficina, ni en el espacio que vayas a usar.

4. Sonríe y aporta valor

Esa será tu mejor carta de presentación. Estás seguro o segura de lo que vas a decir y eso nadie te lo puede discutir. Mira a la cámara como si fuesen los ojos de esa persona que se va a suscribir a tu blog, a comprar tu infoproducto o a contratar tus servicios. Aprovecha esa oportunidad.

Déjame darte un consejo:la gente está cansada de consejos superficiales y ultra conocidos por todos. Debes ser concreto. Para ello, busca un consejo para un problema específico, o una reflexión basada en tu experiencia más reciente. Lo que tú quieras, pero aporta algo que no podamos encontrar en ningún otro sitio.

Los mejores accesorios para grabar con tu móvil

Si vamos a grabar con nuestro dispositivo móvil tenemos que cuidar algunas cosas. No son muchas, ni tampoco pocas (como la canción), pero sí importantes, para no dejarle al dispositivo toda la responsabilidad de lo que estamos grabando. Recuerda lo que hemos visto en el anterior punto: nada mejora una buena toma.

1. Lentes adaptables

A menudo nos encontramos en una situación en la que, literalmente, no hay espacio para grabar toda la acción. Existen una serie de lentes que se adaptan a todos los dispositivos y nos permiten abrir el campo de visión. Hay que tener cuidado porque algunas de estas lentes originan lo que se llaman “aberraciones”, que ocurren cuando la imagen se deteriora en los márgenes.

2. Trípodes y soportes

Todos hemos hecho cabriolas para colocar nuestro teléfono en cualquier sitio y poder grabar ese vídeo o hacer esa foto. No pierdas más el tiempo ni arriesgues la integridad de tu dispositivo: compra un buen trípode que te ayude a preocuparte de qué quieres que salga en el plano, no dónde vas a colocar el teléfono.

3. Micrófonos económicos para tu teléfono:

Ya te he dicho el truco más barato que existe en el mundo mundial de la grabación de vídeos con dispositivo movil: utilizar el manos libres, que seguro venía de regalo con tu teléfono a modo de micrófono. A partir de ahí no estaría de más que invirtieras un poco de tu presupuesto en hacerte con un micro para tus vídeos.

De corbata

Es el clásico micrófono que vemos todos los días en las solapas de los presentadores de televisión. Son muy prácticos para recoger el sonido directamente del locutor sin tener que hacer malabares con el manos libres, ya que todos cuentan con una pinza.

Lo que diferencia un micrófono normal de uno para teléfonos son esos tres anillos que podemos ver en el minijack que hace de conector. Es el sistema TRRS, y deberá tenerlo el micro si queremos que sirva para nuestro móvil.

De cañón o direccional

Otra opción es trabajar con un micrófono direccional o con zoom, lo que nos permite grabar la fuente de sonido sin “afear” el plano mostrando el micro. Estos micrófonos, normalmente de condensador, son muy sensibles y permiten acercar el sonido, pero debemos tener en cuenta que necesitaremos prestar especial atención para enfocar bien a dicha fuente.

Si optas por un micrófono direccional, te recomiendo que te hagas con un buen “gato” o filtro de pelo para evitar esos molestos ruidos que a veces el viento nos cuela en la grabación.

4. Estabilizador

Si tienes un teléfono relativamente nuevo, seguramente ya cuente con un estabilizador de imagen. Sea o no sea así, ya habrás comprobado que grabar vídeos con dispositivo que apenas pesa unos gramos se presta a temblores y movimientos indeseables varios.

Existen una serie de estabilizadores geniales para que nuestros vídeos sean infalibles. En este caso, a cada cual más caro, no lo voy a negar, pero la tranquilidad de saber que puedes grabar un plano corriendo o yendo en bicicleta (mucho cuidado con esto, por favor) bien puede merecer la pena.

Ahora dale forma a tu vídeo. Los mejores editores

Si hemos conseguido realizar una buena toma, tanto de audio como de vídeo, llega el momento de “sacar la estatua de la piedra”. Si no has emitido en directo, seguramente quieras retocar y editar esa serie de vídeos que has grabado, para dotar de ritmo y sentido a tu nueva pieza.

Para ello necesitas un editor de vídeo. Y sí: los hay para todos los bolsillos, gustos y sabores.

1. Editores en la nube:

Existen varios editores que nos permiten editar nuestros vídeos sin necesidad de instalar ningún tipo de software en nuestro equipo, pero te advierto ya de una cosa: necesitas tener buena conexión a internet y un gran disco duro virtual (Google Drive, Dropbox) para albergar todos tus vídeos.

Youtube

Efectivamente my friend, el propio portal de vídeo de Google te permite editar tus vídeos e incluso crear vídeos en base a otros que tengas ya subidos. No es bonito, no es rápido, pero servirá.

Wideo

La primera alternativa que me viene a la cabeza cuando pienso editores de vídeo es Wideo. Permite subir vídeos y fotografías directamente desde nuestro disco duro virtual y editarlo como si de cualquier opción “terrenal” se tratase.

2. Editores gratuitos:

A estas alturas te estarás preguntando, “Vale Pepe, ya he conseguido esquivar las balas de la cámara y el micrófono… ¿voy a tener que rascarme el bolsillo con el editor de vídeo?”

La respuesta es no… si no quieres.

Ahora veamos qué opciones gratuitas nos ofrece el panorama de software audiovisual para editar vídeos. Te adelanto que, independientemente del sistema que uses, vas a encontrar soluciones.

iMovie (Mac)

Si eres usuario de Mac tienes uno de los mejores editores de vídeo a tu alcance. iMovie permite empezar un proyecto grabado desde tu iPhone directamente en el teléfono y continuarlo posteriormente en el equipo. Una pasada.

Además, si lo que necesitas es realizar ediciones sencillas pero aseadas, iMovie es un programa que tardará mucho en quedársete pequeño, debido a su sencillez de manejo y su gran potencial.

Windows Movie Maker (PC)

Para los seguidores de las ventanas informáticas (menudo chiste, jo, jo, jo) podéis optar por la versión actualizada del archiconocido Windows Movie Maker.

¿Es el mejor editor de vídeo o el más sencillo? No, ni de lejos, pero servirá.

Una vez tuve un alumno que hacía cortometrajes increíbles, en los que hasta componía la música. Y todo ello sin saber apenas de edición de vídeo, ni mucho menos de música. Por eso siempre digo que da igual si es con un lápiz o un bolígrafo: lo importante es saber dibujar.

3. Editores recomendados

Si llegas hasta aquí sin haber invertido ni un euro, enhorabuena. Pero cuando lleves ya unas cuantas horas delante de la pantalla del ordenador, editando tu estupendo vídeo, querrás entonces más libertad y poderío. Te lo puedo asegurar.

Es entonces cuando entran en escena los dos editores de vídeo más usados por absolutamente todos los creadores de contenidos que se manejan en Youtube y redes sociales: Premiere y Final Cut.

Adobe Premiere (Mac y PC)

Adobe Premiere es un programa que, al igual que su hermano de retoque fotográfico, Adobe Photoshop, no te acabarás jamás.

Es fácil e intuitivo y gracias a todos los plugins y actualizaciones, puedes realizar cualquier tipo de edición sin problema.

Como punto extra decirte que, hoy por hoy, es el programa que más formatos de vídeo tolera, por lo que nunca tendrás problema, sea lo que sea con lo que grabes.

Final Cut Pro (Mac)

El hermano mayor de iMovie, el Final Cut Pro, nos espera con un modo de trabajo que hasta hace nada era impensable.

En lugar de pistas de audio y vídeo, trabajamos con segmentos que se enganchan entre sí. Te lo recomiendo encarecidamente si cumples alguna de estas dos características:

  1. Estás aprendiendo justo ahora a editar vídeos y no sabes por dónde tirar.
  2. Tienes mucho material para editar y la organización de los medios es crucial.

Conclusiones

Como habrás podido comprobar, mi querido lector o lectora, el objetivo de este post no era otro más que ayudarte a derribar esas barreras técnicas que a menudo nos imponemos de manera gratuita para no empezar a crear vídeos. Quiero que hagas vídeos. Es mi obsesión.

Y cada barrera de las que hablo, ya sea real o inventada, técnica o de estrategia, se puede derribar. Así que dale una oportunidad a tu negocio y ponte a hacer vídeos ya.

Un artículo escrito por Pepe Romera y publicado en Ciudadano 2.0