En los tiempos que corren contar con una marca personal vigorosa es esencial no sólo para abrirse paso en el mundo laboral sino también para hacer oír alto y fuerte en las redes sociales (y con un poco de suerte alcanzar el estatus de “influencer”):

Si de cara a 2017, se ha marcado como meta aprovisionarse de una marca personal fuerte (o dar vitaminas a la que ya tiene), le recomendamos seguir las 3 P que disecciona a continuación Brandchannel:

1. Promesa
Una marca personal necesita dotarse de valor y relevancia para destacar entre la multitud y conseguir seducir aquellos con quienes busca conectar. La promesas hechas en nombre del personal branding deben estar, eso sí, apuntaladas en razones creíbles y en hechos contrastados. Dejar esas promesas a expensas de la invención pura y dura podría destruir a largo plazo nuestra marca. No podemos hacer promesas que no estamos en condiciones de cumplir.

2. Propósito
Identificar y comunicar convenientemente porque hacemos es clave también a la hora de dar forma a una marca personal. Tener un propósito y aderezar ese propósito con una buena ración de motivación es muy vital para lograr que aquellos a los que buscamos vender nuestras ideas osen poner los ojos sobre nosotros.

3. Personalidad
La personalidad de una marca (no personal) influye sobremanera en la intención de compra del consumidor. Y esa personalidad adquiere aún mayor relevancia si hablamos de personal branding. Cuando construyamos nuestra marca personal, deberemos seleccionar aquellos rasgos de nuestra personalidad sobre los que queremos poner el foco. A fin de ser lo más objetivos posible, es recomendable que hagamos la selección con la ayuda de otras personas. A menudo somos dueños de puntos fuertes de los que no somos conscientes y los demás pueden ayudarnos a desenterrarlos, sacarlos a la luz y utilizarlos en nuestro propio beneficio.

Un artículo publicado en Marketing Directo